En medio de la tensión por los subsidios al transporte, Nación analiza alternativas para negociar con CABA
En despachos oficiales se barajan tres alternativas: publicar un decreto que oficialice el traspaso de las líneas a la Ciudad, alcanzar un acuerdo entre partes o, eventualmente, acudir a la Justicia. La postura del Gobierno porteño.
La pelea por la quita de subsidios a los colectivos del AMBA suma nuevos capítulos día a día. Después de que el secretario de Transporte, Franco Mogetta, anunciara que a partir de septiembre, se les recortarán los fondos nacionales a las líneas que solo circulan en la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño salió al cruce y ahora la principal duda es de qué manera se resolverá la negociación.
En la Secretaría de Transporte nacional aseguran que la decisión no tiene marcha atrás y que dejará de aportar la subvención a las 31 empresas que operan exclusivamente en territorio porteño. “Se va a hacer [la quita de subsidios a las líneas de colectivo de CABA] de la manera que haya que hacerlo. Si no es por una vía, será por la otra”, insisten. Y deslizan que “idealmente” buscan alcanzar una salida política al conflicto.
¿De qué manera se puede resolver la pelea? En despachos nacionales se barajan tres alternativas: publicar un decreto para hacer oficial el traspaso de las líneas a CABA o alcanzar un acuerdo entre partes. Eventualmente, la tercera vía sería acudir a la Justicia, pero esa opción supone, para empezar, mucho tiempo hasta su definición y no luce como la más conveniente. La decisión todavía se discute en las áreas legales y administrativas del Ministerio de Economía.
La Ciudad respondió este jueves a una nota que la Nación le había enviado el 19 de julio pasado. En ese documento, que lleva la firma del ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, advirtió: “En el caso de que el Estado nacional no efectivice la parte de las compensaciones que le corresponde realizar, conforme a lo oportunamente comprometido y en el marco de la doctrina de los actos propios, corresponde hacerlo directamente responsable del conflicto que pudiere generarse con las empresas prestatarias del transporte público automotor”.
Lo que sucede es que CABA argumenta que es Nación quien tiene actualmente el manejo tanto de las tarifas como del servicio del trasporte automotor de pasajeros que transita por su territorio. Es decir, la administración porteña asegura que no puede tomar decisiones si no se hace el traspaso formal y reclama que si avanza esa medida, también debería estar acompañada con los fondos para subsidiar a las 31 frecuencias.
Fuente: TN
